En una época convulsa, donde la Guerra de la Independencia marcaba un antes y un después en la historia de Estados unidos, quizás las buenas relaciones que mantuvieron algunos de los padres fundadores de los Estados Unidos con comerciantes de Tenerife, Islas Canarias, hicieran posible que el día en que se firmó la Declaración de Independencia americana, el 4 de julio de 1776, los padres fundadores de Estados Unidos brindaran con vino canario.