Nuestra pasión por los vinos comenzó, hace muchos años, cuando ayudábamos a mi padre, en las tareas de la viticultura, en el riego, la poda y los trabajos para mantener una uva sana, para posteriormente en el lagar comenzar la pisada, con la ayuda de los niños entre ellos mis hijos, y de los mayores, para sacar un vino criado en barrica, todo ello en la finca familiar del Barranco de Badajoz.