En el Sauzal, a unos 600m sobre el nivel del mar, en el lugar denominado La Hollera, se encuentra nuestro viñedo sobre un suelo pedregoso pero muy rico, fruto del volcán y del paso del tiempo. Laderas inclinadas de difícil mecanización, hacen que la mano del hombre sea una constante compañía. El sol, desde primeras horas de la mañana, y la suave brisa marina, crean un microclima especial para el cultivo de la viña. Nuestros vinos responden a las variedades de uvas tradicionales y al suelo donde crecen.